Guía para ser el mejor anfitrión de la Novena de Aguinaldos
En Colombia, recibir la Novena en casa es mucho más que abrir la puerta: es abrir el corazón. Sabemos que ser el anfitrión conlleva responsabilidad: la comida, la música, los invitados y, por supuesto, el rezo. Pero no te preocupes, hemos preparado esta guía práctica para que tú también disfrutes de la fiesta y crees recuerdos imborrables con tu familia y amigos.
1. El Ambiente: Preparando el escenario
La Novena no empieza cuando llega la gente, empieza desde que preparas tu hogar. El centro de todo es el Pesebre.
Iluminación cálida
Trata de bajar la intensidad de las luces principales y apóyate en las luces del árbol y el pesebre. Esto crea un ambiente de recogimiento y calidez ideal para la oración.
Acomodación flexible
Es probable que tengas más invitados que sillas en el comedor. No te estreses. Usa cojines grandes en el suelo para los niños (¡les encanta estar cerca del pesebre!). Acerca sillas auxiliares o taburetes. Lo importante es que todos se vean las caras para cantar con energía.
La temperatura
Si vives en tierra fría, ten a la mano un par de mantas suaves en los sofás. Si estás en clima cálido, asegúrate de tener buena ventilación antes de que llegue el grupo.
¡Consejo de Oro!
Revisa las luces del pesebre y el árbol una hora antes. ¡Nada daña más el ambiente que descubrir un cable fundido 5 minutos antes de empezar!
2. La Logística de la Oración (Sin interrupciones)
El momento del rezo puede volverse caótico si no se organiza. Evita los silencios incómodos de «¿a quién le toca leer?».
Usa la tecnología a tu favor
Olvídate de buscar cartillas viejas a las que les faltan hojas. Proyecta la Novena: Si tienes un Smart TV, abre novena.quegallo.com en el navegador del televisor. Así todos pueden leer al tiempo en pantalla gigante.
Comparte el link
Envía el enlace del día correspondiente al grupo de WhatsApp de la familia 10 minutos antes. Así cada uno sigue la lectura desde su celular.
Asigna roles con anticipación
Antes de empezar (mientras la gente va llegando y saluda), acércate a tus "lectores designados":
"Tía, ¿me ayudas hoy con la Oración a la Virgen?"
"Primos, ustedes se encargan de los Gozos".
Involucra a los niños
La lectura de las Peticiones o la Oración al Niño Jesús es perfecta para ellos. Si son muy pequeños para leer, pídeles que sean los encargados de tocar las maracas o panderetas solo durante los villancicos.
3. La Música: El alma de la fiesta
Una novena sin música es solo una reunión. Los villancicos son la gasolina de la alegría navideña.
Los instrumentos
Desempolva las panderetas, las claves y las maracas. Si no tienes suficientes, una caja de fósforos grande o unas cucharas también hacen música. ¡El ruido es parte de la tradición!
El Playlist Maestro
Ten lista una lista de reproducción en Spotify o YouTube.
Durante el rezo: Silencio total o música instrumental muy bajita de fondo.
Para los Gozos: Aquí necesitas los clásicos potentes (tipo "Dulce Jesús Mío" tradicional) que todos se sepan.
Para la comida: Villancicos ambientales o música parrandera suave, dependiendo del ánimo de tu familia.
¡Consejo de Oro!
Maneja con cuidado el volumen. Estas reuniones suelen ser ruidosas y si subes mucho el volumen, habrá un círculo vicioso: hablemos más duro porque la música está muy duro.
4. La Comida: Práctica y deliciosa
El anfitrión también merece comer y charlar, no pasarse la noche entera en la cocina sirviendo platos complejos.
La magia de los "Pasabocas"
Para las novenas, lo mejor es la comida que no requiere cuchillo y tenedor (finger food).
Buñuelos, empanaditas, hojuelas, o pandebonos.
Si sirves natilla, usa vasitos individuales o platos pequeños desechables (ojalá biodegradables) para facilitar la recogida.
Estación de Bebidas
En lugar de servir uno por uno, habilita una mesa auxiliar con vasos, servilletas y las bebidas (chocolate caliente, sabajón o gaseosa) para que cada invitado se sirva a su gusto. Esto te libera de estar preguntando "¿quién quiere más?".
Preparación previa
Intenta tener todo listo en el horno o en la mesa antes de empezar a rezar. El olor a comida horneada mientras se reza es uno de los mejores recuerdos de la infancia.
Mira nuestras ideas
¿No sabes qué preparar? Visita nuestra sección de Recetas Navideñas para inspirarte.
5. El Cierre: Despedida y Gratitud
La Novena es una cadena de favores. Generalmente, cada noche se hace en una casa diferente.
El anuncio del día siguiente
Antes de que la gente se vaya, asegúrate de recordar en voz alta: "¡Mañana nos vemos en casa de la abuela a las 7:00 pm!".
Agradece
Unas palabras cortas agradeciendo a todos por venir y por mantener viva la tradición cierran la noche con broche de oro.
La "Ñapa" para llevar
Si te sobraron buñuelos o galletas, ten a la mano bolsitas de papel o servilletas. A los invitados les encanta llevarse un "calentado" para el desayuno del día siguiente.
¿Listo para empezar?
No necesitas que todo salga perfecto, solo necesitas cariño y buena compañía. 👉 Ir a la oración de hoy